Es cierto, pero no significa que las operaciones militares estadounidenses pudieran respetar naves de otros países. De acuerdo con funcionarios estadounidenses, confirmado por mexicanos, esas acciones sí son preámbulo de ataques sobre objetivos específicos en nuestro territorio, con conocimiento y aprobación, incluso cooperación, del Gobierno de Claudia Sheinbaum. De esa forma, precisó un funcionario mexicano, detectaron dos de los principales nodos para las operaciones criminales, en Baja California y en Mazatlán. No se ha precisado en dónde se encuentra Oseguera, pero funcionarios estadounidenses habían advertido hace dos semanas que estaba definido un ataque con drones en Michoacán, sin especificar en qué zona. Los ataques contra los tres objetivos en México fueron diseñados de manera unilateral en Washington, pero se han sumado, en conocimiento, información y posiblemente operación, las autoridades mexicanas.