Cervantes imaginó a un personaje, abrazado por cierta locura, dispuesto a dejar la vida por perseguir ideales, una locura bondadosa. Pero la historia denuncia otra lectura: los horrores que la locura ha traído al mundo. La RAE no hace concesiones, define locura como "privación del juicio o uso de la razón (sinónimo de demencia, enajenación, insania)…Despropósito …fanatismo extremo…". Concedemos a la locura la posibilidad de que sea benéfica. El argumento central, los costos: todo el sistema demanda de Estados Unidos alrededor de 20 000 mdd.