El gobierno de Castillo ha entrado ayer en un maremágnum vertiginoso, en un torbellino terminal, en barrena imparable. Voluntarios para premier y ministros sobran en el primer supuesto, pero son muy escasos para el segundo (¿quién cuerdo quiere quemarse con Castillo? ), al menos que nombre un superpremier con poderes absolutos para nombrar ministros y manejar el país mientras Castillo se dedique a reinar y no gobernar. Ante todo esto, insisto en lo más cuerdo: que el Congreso vaque ya a Castillo y Dina, asuma Alva y nos vayamos a elecciones presidenciales. Esta pesadilla de tener a un inimputable y una banda de rojos inútiles en el poder ya no da más.
Source: Peru21 February 02, 2022 00:03 UTC