Su madre, identificada como Benedicta C, los dejó abandonados en una comisaría sin el menor remordimiento. Por el contrario, se mostró indignada porque la sacaron de una fiesta, en donde estaba bebiendo, para que fuera por sus hijos. Señaló que había salido a una fiesta “porque tenía derecho” y había dejado a sus hijos solos. Lejos de mostrarse arrepentida o preocupada por la situación de los menores, Benedicta le dijo a los agentes: “Si quieren a mis hijos, se los regalo porque me estorban”. La magistrada le prohibió a Benedicta C. acercarse a sus dos menores hijos en estado etílico, así como ejercer cualquier forma de violencia física o psicológica contra los niños.
Source: Peru21 January 11, 2026 20:15 UTC