Un joven de 22 años secuestró y acabó con la vida de su propia madre sin el menor remordimiento. La retuvo en el segundo piso tras una discusión y cerró todas las puertas con llave. Por la tarde, la mujer, que trabajaba vendiendo caldo de gallina para mantener a su hijo, gritaba desesperadamente por ayuda. Sus vecinos llegaron y llamaron a la Policía y al serenazgo. Al fondo, estaba Jeremy, completamente en shock, con las manos manchadas de sangre de la mujer que le dio la vida.
Source: Peru21 January 26, 2026 22:53 UTC