Factor decisivo para el resurgimiento de las protestas, fueron las versiones contradictorias que dio el gobernador en la semana respecto al uso de la tarjeta naranja. Al señalar que, para respetar la tarifa de 5 pesos para estudiantes, éstos necesariamente debían tramitarla, echó abajo la flexibilidad mostrada al anunciar la baja en el precio del boleto del camión. Ya cuando volvió a señalar que todas las tarjetas serían recibidas, incluso la que les da la Universidad de Guadalajara, la confusión y el reclamo estaba dado. Es justo esta cercanía y respaldo a los intereses del “pulpo camionero” lo que lo puso en la mira de los colectivos de usuarios que ahora piden su salida. Paradójicamente, esa empatía camionera del Monraz emecista, es la fortaleza que lo mantiene firme en el gobierno de Lemus.
Source: EL Informador March 13, 2026 11:59 UTC