“La noche oscura del alma” es la frase que san Juan de la Cruz acuñó para describir ese momento de prueba –físico, mental y espiritual– que lo enfrentó con sus propios demonios. Portando como estandarte el amor y la esperanza, el místico y poeta español culminó su jornada, de corte pedagógico, en una postrera iluminación. Ciertamente, a partir de su ordalía particular, presentada como ejemplificadora, era posible alcanzar la madurez suficiente para descifrar las trampas del mundo. Cabe recordar, por otro lado, que la misma viene padeciendo la brutal represión del fanático régimen de los ayatolas. Paradójicamente, la patria chica de José Faustino Sánchez Carrión: un hombre noble que murió sirviendo al Perú.
Source: El Comercio March 01, 2026 12:53 UTC