Además de las universidades autónomas, hay dos sistemas imprescindibles: los Institutos Nacionales de Salud y los Centros Públicos de Investigación. Ambos sistemas tienen un régimen jurídico propio —la Ley de los Institutos Nacionales de Salud y la Ley de Ciencia y Tecnología, respectivamente— que se hacen cargo de la especificidad de su labor. Pero, al mismo tiempo, ambos sistemas están sujetos al régimen jurídico ordinario de la administración pública. Desafortunadamente, el trabajo de estas instituciones científicas y de salud está cada vez más subordinado a la lógica burocrática. Por eso es urgente que se revise el estatus jurídico y operativo de los centros públicos de investigación y los hospitales nacionales.
Source: Milenio April 03, 2019 08:48 UTC