Lo que México necesita no es la abolición de los partidos -fantasía autoritaria disfrazada de purismo democrático-, sino su radical transformación. Que dejen de ser franquicias familiares, como el PT de los Anaya. Que dejen de ser empresas de supervivencia burocrática, como el Verde de los González Torres. Que dejen de ser, en suma, laberintos sin centro, corredores infinitos que no conducen a ninguna parte, salvo a la perpetuación de sí mismos. El problema es que quienes custodian las puertas son, precisamente, los que no quieren que las abramos.
Source: El Siglo de Torreón March 29, 2026 11:24 UTC