Trabajo, familia, tareas domésticas, compromisos sociales… ¿Quién no acaba sacrificando horas de sueño aunque sepamos que perjudica nuestra salud? Mucha gente espera el fin de semana para compensar esa falta de sueño durmiendo más de lo habitual. Los participantes del tercer grupo tuvieron restringido el sueño durante cinco días, luego durante dos días durmieron todo lo que quisieron y después volvieron a tener el sueño restringido durante dos días más. Los participantes con el sueño restringido comieron más por la noche, ganaron peso y experimentaron descensos en la sensibilidad a la insulina. Por su parte, los que disfrutaron de horas de recuperación del sueño en el fin de semana experimentaron algunas mejoras leves que desaparecieron al volver a tener el sueño restringido.
Source: El Comercio March 04, 2019 13:56 UTC