La denuncia por presunto abuso sexual en Montevideo contra tres jugadores de Alianza Lima ha mostrado, una vez más, que nunca faltan las declaraciones de algunos periodistas y aficionados que minimizan los hechos bajo una retórica de comprensión y pecado. La teoría de Nason-Clark se conecta con la defensa de algunos seguidores y cronistas del balompié en la confusión entre pecado y delito. La explicación de la autora es simple: instituciones tradicionalmente masculinas –sirva de ejemplo el fútbol– rebajan el abuso a un “pecado sexual”. Como pecado, asumimos que puede solucionarse con arrepentimiento y un par de padrenuestros. Tratar una acusación de abuso sexual grupal como una juerga que se salió de control no es nuevo.
Source: El Comercio February 07, 2026 20:31 UTC