No sé cuántas veces la Presidenta deba salir a defender o a hacer la suerte de pararrayos de personajes del Gobierno y de la 4T que son verdaderamente impresentables. La Presidenta no debe servir para defender a nadie de su partido que, por decisión propia y codicia, ha decidido personalmente sumergirse en los excesos que predicaron no tener. Ella es la mujer con mayor poder político en este país y el uso de ese poder, tendría que ejercerse apegado a la legalidad y a la justicia. Sin duda, no han sido las mejores semanas de la Presidenta, pero las personas que conforman el partido político que la llevó al poder tampoco ayudan. Perder credibilidad para la Presidenta, a costa de su partido, es un alto riesgo que no sabemos si está dispuesta a asumir.
Source: EL Informador January 31, 2026 11:57 UTC