El sábado pasado, una banda de malnacidos se apersonó en una casa de la colonia Constituyentes de Querétaro, en el municipio de San Nicolás, Nuevo León. Las explicaciones que han dado las autoridades son las de siempre: narcomenudeo, conflicto entre bandas, disputa por la plaza, ajustes de cuentas. Pero eso no explica la saña del acto ¿Por qué el acto masivo? Los delincuentes, por tanto, se la juegan. Si la advertencia se comunica adecuadamente y se ejecuta cuando es necesario, los asesinos empezarían (tal vez) a detenerse antes de la raya.
Source: El Universal January 31, 2018 08:15 UTC