El contacto con petróleo no solo representa un problema ambiental, también implica riesgos directos para la salud humana. Especialistas advierten que la exposición a hidrocarburos puede afectar desde la piel hasta órganos internos, dependiendo del nivel y tiempo de contacto. De acuerdo con el National Center for Biotechnology Information (NCBI), el contacto con derivados del petróleo puede provocar irritación, enrojecimiento, lesiones cutáneas e incluso quemaduras, además de molestias en los ojos. Respirar vapores o partículas de petróleo puede causar tos, irritación en la garganta y dificultad para respirar. Además, debido a que el petróleo puede contener microorganismos, también existe la posibilidad de infecciones si entra al cuerpo a través de heridas o zonas sensibles.
Source: El Siglo de Torreón March 27, 2026 03:54 UTC