Debemos admitir que nuestra Suprema Corte de Justicia no es precisamente presumible, y eso es del todo lamentable, pues revela la incurable inmadurez del pensamiento mexicano en éste y en tantos otros campos. No sé con qué criterios concretos la han venido conformando, ni sé hasta qué punto el invencible presidencialismo la ha mantenido invariablemente bajo su puño. Siendo como es el perfil del mexicano, y sobre todo de los que se mueven en esas supremas alturas ¿qué tan independientes pueden ser de sus benefactores? Quizá eso fue sólo una magnífica y exitosa previsión y no una decisión presidencial “noblemente” asumida por la Suprema. Ciertamente despenalizar no es obligar, ni la cuestión del aborto sí o el aborto no, se resuelve con sanciones o liberalidades, pero tratándose de un tema que compromete la vida en su condición de mayor indefensión, seguro que se habría requerido una mayor responsabilidad por parte de la nominalmente Suprema Corte de Justicia.
Source: EL Informador September 12, 2021 09:33 UTC