Y, no nos hagamos bolas, así seguirá mientras Trump continúe en la Casa Blanca. Lo cierto es que el maltrato a México es un asunto que gusta a su base electoral. Lo que lo mueve es la política: Mantener el apoyo de su base electoral, a la que le encantan los ataques a México. Hasta hoy, hay que reconocerlo, el gobierno del presidente Peña ha sido muy disciplinado para no convertirse en el antagonista que busca Trump. Ojalá que López Obrador, tal como ha hecho Peña, tenga la disciplina de no engancharse con Trump para convertirse en su antagonista.
Source: Excélsior June 04, 2018 08:03 UTC