Los cinco años de prisión preventiva de Martín Belaunde sin ser acusado es un escándalo que no es la única expresión de un problema que se debe abordar otra vez en esta columna, como se ha hecho desde hace ya buen tiempo, sin ponerle nombre propio. César Azabache señaló la semana pasada: “Prisión preventiva. Necesitamos una reforma que permita a la fiscalía sostener un pedido para los casos en que tiene prueba completa del hecho, pero con un límite: la justicia debe fijar en esos casos un plazo concluyente, improrrogable, para que se presente acusación”. A su vez, Enrique Ghersi observó ayer el problema comentando que “le hace un flaco favor a la justicia esta perpetua prisión preventiva a la que se quiere someter a la gente sin que tengamos hasta ahora juicio oral”. Y Luis Pásara se refirió al “gran espectáculo de los fiscales”, que “obtienen largas prisiones preventivas, [pero] no acusan para condenar a culpables”, identificando la estrategia del MP, con una vinculación al uso de medios que debiera preocupar al oficio.
Source: La Republica December 19, 2019 05:15 UTC