En días recientes comenzaron a circular videos inquietantes: asistentes de inteligencia artificial conversando entre sí, intercambiando opiniones y -en los casos más alarmantes- hablando de las personas para las que supuestamente “trabajan”. Durante años hemos hablado de la inteligencia artificial como quien habla de una herramienta poderosa. Durante mucho tiempo, la inteligencia artificial fue reactiva. Si dejamos que la inteligencia artificial dialogue solo desde la lógica de la eficiencia, terminará reproduciendo un mundo sin humanidad, no por maldad, sino por diseño. No porque quiera borrar al ser humano, sino porque nunca aprendió a mirarlo como fin, sino como variable.
Source: EL Informador February 04, 2026 11:26 UTC