Keiko Fujimori es excarcelada luego de 13 meses de prisión preventiva. Lo fue, y con mucha prueba, los actos que su defensa política y jurídica desplegaron para evitar un proceso que resultó inevitable. Terminó presa por obstruir la actividad probatoria de un delito que tal vez no exista. De la Confiep que gritaba “golpe de estado” hace dos meses, no queda nada. Tal vez deba reconsiderar.
Source: La Republica December 01, 2019 06:55 UTC