Al sur de la Ciudad de México, la pasión por Star Wars se desbordó cuando, a lo lejos, se escuchó claramente el lenguaje de los wookiees; de pronto, de las escaleras emergió un gigantesco Chewbacca, y el público que esperaba ingresar a la función de medianoche de Han Solo enloqueció ante los peculiares sonidos y el bien hecho disfraz. “Nos dedicamos a eventos altruistas, ayudar a la gente, a darles una sonrisa y estar pendientes de todo lo que podemos hacer, la saga de Star Wars nos permite ayudar, que es el objetivo que tenemos, Memo lleva toda la vida trabajando en el medio”, expresó Jiménez a ¡hey! Arellano agradeció cómo se conmovían los presentes al verlo caminar o lanzar su gutural sonido: “Con la máscara soy Chewbacca, la gente me ve así… Todos los trajes los hacemos nosotros o los compramos y rediseñamos, para que la gente se divierta, sea pase bien y se sienta como en la película”. “Las películas las puedes ver desde muchas perspectivas, está el entretenimiento y trae mensajes, historias a las que se les puede aprender”, dijo el padre de familia. La hora llegó, el área de dulcería de Cinépolis Universidad se vació porque todos ocupaban ya sus lugares y, al coro de “¡Que la fuerza te acompañe!”, se dispusieron a ver Han Solo con la esperanza de que Disney haya hecho un buen trabajo.
Source: Milenio May 25, 2018 15:32 UTC