Mónica, de 60 años, conoce bien el trajinar por el sistema penitenciario del país, pues su esposo Mario lleva interno nueve años. El hombre estuvo en el Reclusorio Norte y en el Sur, en la Ciudad de México y también en una cárcel de Michoacán. La mujer y su hija Michelle se han vuelto expertas en leyes y en el sistema penitenciario nacional. Su familia decidió que no visitaría a Mario el próximo mes para evitar riesgos de llevar un contagio a la cárcel. Su preocupación es que el estado anímico de Mario se convierta en un factor de riesgo adicional y que se enferme.
Source: El Universal April 12, 2020 07:36 UTC