El talante contestatario acompaña al Presidente de años atrás, décadas. Digamos que es su naturaleza. Su expertise, para usar una expresión tan común hoy en día. Es propio de un opositor protestar, reclamar, señalar errores, confrontar, cuestionar, polemizar y exigir rendición de cuentas. Misma dosis había aplicado antes a Manuel Bartlett, a Javier Jiménez Espriú, a Arturo Herrera... O se impone su naturaleza, es una “estrategia” o hay un desorden monumental en el gobierno federal.
Source: Milenio May 10, 2019 05:37 UTC