“Nosotros llegamos a las 9 de la noche cuando intentan abrir la puerta y el estado de ebriedad de las personas era de horas. Había personas que no podían caminar y dentro de su ebriedad querían salvar a otros y les hacían daño porque prácticamente los rodaban por las escaleras”, señaló. Tampoco se percibió en los asistentes los ojos llorosos o por lo menos ropa o prendas mojadas para cubrirse del gas lacrimógeno”, manifestó. Yo no estuve desde el inicio (1ra intervención) nosotros llegamos acompañanado al Escuadrón Verde que fue solicitado como apoyo, tras una llamada de emergencia. Pero luego de nuestra llegada no sentí rezagos gas lacrimógeno ni escuché balazos.
Source: Ojo August 23, 2020 21:21 UTC