“Hace pensar si, como país y teniendo en cuenta nuestra historia, fuimos capaces de entender la relevancia del respeto a los derechos humanos”. Dice que parte del país no aprendió cuán importante es el respeto a los derechos humanos. Y así, hoy tienes unas 200 personas con lesiones oculares y más de 160 niños, niñas y adolescentes que han sido violentados con perdigones, balas y maltrato físico. Hay una lógica de quienes violentan los derechos humanos que minimiza a la víctima, la invalida, la hacen incapaz de defenderse. Pero quienes están hoy en el gobierno tienen una obligación primaria: que la policía no viole los derechos humanos.
Source: El Comercio November 13, 2019 17:41 UTC