Ricarda López Rosales no tenía esperanzas de nada ni confiaba ya en nadie. A Ricarda López Rosales, con esa vena literaria que todavía tenía el periodismo de nota roja en los tempranos años 40 del siglo pasado, la llamaron “hiena”. Las hijas de Ricarda López Rosales murieron a bordo de la ambulancia que las llevaba al hospital de la Cruz Verde. Como había esperado su madre, Elvira y Concepción nada sabían ya de pesares y de miseria. La historia de Ricarda López Rosales se diluyó en el mar de tragedias y horrores que albergó la Penitenciaría de Lecumberri.
Source: La Crónica de Hoy May 21, 2022 20:02 UTC