Hoy, cuatro años después, la conductora mira atrás y reconoce que fue una de las mejores decisiones que tomó. La exposición constante también la llevó a replantear cuánto de su vida personal quería compartir. Pinedo reconoce que conducir un programa de espectáculos exige analizar, opinar y, al mismo tiempo, saber cuándo ser prudente. “En espectáculos aprendí que hay asuntos donde uno tiene que tener más cautela, y esa versatilidad de poder acomodarme me hace disfrutar mucho de mi trabajo”, explica. Siento que siempre fui muy rápido y ahora estoy en un momento donde quiero ir más despacio y disfrutar más todo”, concluye.
Source: El Comercio March 13, 2026 14:02 UTC