“Busqué una explicación en la Secretaría de Bienestar, porque a otros vecinos les dijeron que el dinero sería depositado a través de los programas del gobierno federal y fui a investigar qué trámites debía cumplir para ser beneficiaria”, explicó Maricela. “Lo que no entiendo es qué tiene que ver un programa con otro, me quedaré con mil 250 pesos menos para comprar mi despensa. Era una gran ayuda porque no soy pensionada, a pesar de que trabajé toda mi vida nunca fui derechohabiente, ya que al tener que trabajar menos horas, porque estaba encargada de mis hijos, ningún patrón me respetó los derechos laborales”, precisó. Recordó que comenzó a recibir la pensión del gobierno federal porque la jubilación de su marido no es suficiente para solventar los gastos de su casa, por lo tanto decidió inscribirse a este esquema de atención para personas que aunque se desempeñaron profesionalmente, no accedieron a una pensión. Además, cuestionó que los empleados no conozcan cuál es la situación del programa, toda vez que algunos dicen que respetarán el depósito que llegó en marzo y otros que definitivamente ya no sirve la tarjeta con la que podían comprar la despensa.
Source: El Universal April 03, 2019 07:30 UTC