Hace pocos días se conmemoró el centenario del nacimiento de don Alfonso de Alba Martín, quien vio la primera luz el 9 de septiembre de 1921 en Lagos de Moreno, Jalisco y quien es autor, entre otras obras de una de mis favoritas: El alcalde de Lagos, que es uno de esos libros con los que uno sueña escribir durante su vida y que ha sido editada en muchas ocasiones, yo mismo debo tener cuando menos tres ediciones diferentes y que si mi solitario lector no ha tenido el placer de leerlo es algo que no puede dejar de hacer. Eso me hizo recordar otro hecho, que no viví, pero que me lo contó el gran poeta Alí Chumacero y me lo ratificó el maestro José Luis Martínez y éste lo hizo en las Nueve esquinas frente a un plato de birria y en esas ocasiones la verdad siempre resplandece. Esto valió para que este par de escritores pasaran la noche copiando a maquina el libro y poder gozarlo después, como así fue, según me lo contaron. Y es que para quien no sea alguien que goza con el hecho de tener un libro en las manos, pues no significará nada, pero si usted está picado por el vicio de los libros (que no significa que usted sea lector, porque puede darse una cosa sin la otra), entenderá lo que le he platicado. @enrigue_zuloaga
Source: EL Informador September 12, 2021 08:37 UTC