Hace una semana fue asesinada Alma Rosa Barragán, candidata por Movimiento Ciudadano a la alcaldía de Moroleón, Guanajuato. Ese mismo día fue secuestrado Omar Plancarte Hernández, candidato del Partido Verde a la alcaldía de Uruapan, Michoacán. Posteriormente, Pablo Lemus Navarro, candidato de Movimiento Ciudadano a la alcaldía de Guadalajara, denunció haber recibido amenazas de muerte, tanto en su teléfono como en los de familiares y amigos. Ese mismo día, autoridades estatales de varias entidades -Michoacán, Chihuahua, San Luis Potosí, Sinaloa y Sonora- difundieron sus temores de que los grupos delictivos que operan en sus territorios, podrían impedir la instalación de casillas en varios municipios. Igualmente habría que plantearse si es amarillismo consignar la evidente inoperancia del Estado para esclarecer esos delitos y sancionar esos crímenes… O, en fin, si es amarillista quien diga que, comparados con las actuales prácticas, “el ratón loco”, “las urnas embarazadas” o “los muertos que votaban”, eran juegos de niños.
Source: EL Informador June 01, 2021 08:37 UTC