Es posible que tanto a los crímenes “de alto impacto” ocurridos de un tiempo a la fecha en Jalisco -y a que aludía la nota principal de ayer en EL INFORMADOR- como a los ocurridos en todo el país en el marco de una de las campañas electorales más sangrientas -por una parte- y más insulsas -por la otra- de que se tenga memoria, quede a la medida el título del libro (acerca de los abusos sexuales en el seno de la Iglesia) al que aquí se hacía referencia la semana pasada: “La voluntad de no saber”. -II-Se discute si tanto la crisis en el Servicio Médico Forense (la acumulación -creciente, además- de cadáveres que ni siquiera pueden identificarse) como la impunidad en que queda el 95% de los delitos que se cometen en México, se deben a insuficiencia de recursos -económicos, técnicos y humanos- o a simple incompetencia de las autoridades. Lo más probable es que haya tanto de lo uno como de lo otro. -III-Seguramente tenía razón Luis Raúl González Pérez -a la sazón presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH)- cuando dijo, en aquel tiempo, que “El cumplimiento de la ley no puede ser materia de negociación, ni las autoridades deben condicionar su actuación al grado de violencia que pueda tener (…) como respuesta de aquél al que se le intenta aplicar”. Sin embargo, como cuando en el Congreso de los Ratones -según la fábula de Samaniego- se acordó ponerle el cascabel al gato, una cosa es decir las cosas…, y otra muy diferente, hacerlas.
Source: EL Informador May 26, 2021 09:22 UTC