Algunos aficionados saben que, así como los equipos pueden cambiar jugadores sobre la marcha de un partido —de ordinario tres por equipo; ocasionalmente hasta media docena y hasta más en encuentros amistosos—, también se puede cambiar… al árbitro. Lo saben, subrayémoslo, acaso porque hayan estudiado el Reglamento y encontrado el renglón que previene que, en caso de lesión o indisposición que impida al silbante iniciar o proseguir en el partido, uno de los jueces de línea toma su lugar, y el llamado “árbitro suplente” o “cuarto árbitro” toma el del abanderado…, pero difícilmente porque alguna vez lo haya constatado. En México, concretamente, por lo demás, sólo de manera ocasional se ha dado esa circunstancia. *Adonaí Escobedo fungió como árbitro central en el partido Atlas-Puebla de la segunda jornada. (Después de todo, del peculiar sentido del humor de ciertas personas, puede esperarse… cualquier cosa).
Source: EL Informador February 07, 2020 12:31 UTC