Aun así, no han sido menores las resistencias que le han opuesto los llamados poderes fácticos y sus beneficiarios. Los ciudadanos comunes nos seguimos preguntando si realmente es posible arrancar de tajo la corrupción e instaurar la austeridad como política pública. El aumento a los salarios mínimos, pactado con el sector patronal es, a no dudarlo, un incontestable indicio de cambio. El futuro se ve difícil y este 2019 que inicia será el año en que sabremos si el camino del cambio mantiene encendida la esperanza o la desvía hacia el desencanto. Yo voté y voto por la esperanza.
Source: El Universal January 02, 2019 09:00 UTC