Los científicos han demostrando durante décadas que las palabras de los adultos ejercen influencia en la mente en formación de un niño. Lo que los padres dicen a sus hijos tiene consecuencias reales y hay ciertas palabras cuyas repercusión puede ser negativa. Es más, es un calificativo que puede volverse una bomba de relojería si algún día los hijos lo descubren en las redes. Al final, eso que los padres pensaron que estaban diciendo a espaldas de sus hijos puede aparecer claro y reluciente en una pantalla ante sus narices. "Rompecorazones"Decirle esto a un niño pequeño es típico de muchos padres y familiares que creen que se trata de un cumplido.
Source: Excélsior February 14, 2020 00:00 UTC