Para su sorpresa, los sicarios del CDN-Los Zetas ya tenían toda la información que ella había proporcionado a las autoridades migratorias mexicanas. Sin que el CDN-Los Zetas lo supiera, Teresa pudo registrar los hechos a medida que sucedían, utilizando el teléfono celular que había escondido. Una vez que los sicarios confirmaron que se había enviado el dinero, llevaron a la mujer al centro de Nuevo Laredo, donde la liberaron. Teresa se acercó a las autoridades federales y estatales mexicanas para reportar el crimen y compartió sus evidencias. El propietario afirmó que el CDN-Los Zetas tienen el control absoluto de la ciudad y las preguntas sobre sus actividades ponen a todos en riesgo.
Source: El Mañana June 08, 2021 05:03 UTC