11 de Febrero de 2019Olivier Evans*Hace cuatro años, mi esposa Adele y yo vinimos a visitar tu capital, la Ciudad de México, antes de comenzar nuestra vida aquí unos meses más tarde. Tal como lo hacen los turistas, caminamos por todo tu Zócalo, admirando tus magníficos edificios, tu monumental y colorida bandera que ondeaba con orgullo. Nos enamoramos de México en ese instante. Intuimos que tú, México, tienes diversidad, así como un titipuchal de color, carisma y cultura. Si bien podré estar muy lejos, y tú podrías olvidarme y divertirte con mis amigos aquí, yo siempre estaré ahí ¡deseándote lo mejor!
Source: Excélsior February 11, 2019 06:45 UTC