Vaya presentación de su Circo Soledad en el Auditorio Nacional, palabras que por mucho dejaron rezagada la introducción con las letras de Ella, Señorita y El problema. Y si antes lo molían por atrevido y cantarles una letra cero convencional como Desnuda, ahora esa misma composición las seduce. Ricardo sólo tenía que salir de una caja ilusionista, tocar la guitarra y pasearse para tener a todos contentos. También andaba de muy buen humor y se cotorreó a la gente que no dejaba de grabar con el celular. Sus músicos ocupaban lugares en la boletería, sobre los triciclos, al centro de la arena y el tiro al blanco.
Source: Excélsior May 26, 2018 05:48 UTC