Pareciera que sólo a través de leyes y tribunales será posible acotar la anarquía que han generado las redes sociales en la convivencia humana. La semana pasada, un jurado en Los Ángeles declaró negligentes a Instagram y YouTube en un histórico juicio por adicción a las redes sociales del que no se tiene precedentes. Los dos formularios de veredicto del jurado incluían siete preguntas cada uno con respecto a las dos empresas involucradas: Meta y YouTube, esta última propiedad de Google. Históricamente, las empresas de redes sociales han estado protegidas por la Sección 230, una disposición añadida a la Ley de Comunicaciones de 1934 que establece que las empresas de internet no son responsables del contenido que publican los usuarios. BALANCEHasta ahora, las empresas tecnológicas habían logrado protegerse bajo marcos legales que las consideraban intermediarias.
Source: Excélsior March 31, 2026 09:05 UTC