Entre el 2010 y el 2014, cuando se desató la cruenta narcoguerra entre los Zetas y el Cártel del Golfo, al menos dos trabajadores de Pemex fueron asesinados y 16 secuestrados en Burgos, ataques atribuidos a grupos criminales que bloquearon accesos a instalaciones y personal. En el 2010, se informó que uno de los principales proveedores de Pemex había sufrido el robo de 15 camionetas de su flotilla. El entorno de inseguridad frenó el desarrollo, dijo un superintendente de Pemex que laboró en esos años en la zona. "Trabajar en Burgos era jugarse la vida", resumió la fuente. "Los Zetas tomaron la batuta del mercado y de la operación", dijo.
Source: El Norte April 11, 2026 11:38 UTC