La actual escalada confirma que esa confrontación regional tiene efectos globales inmediatos. Misiles, drones fulminantes y operaciones directas en varios países del Golfo indican un punto de inflexión. La fragilidad del equilibrio es evidente: los países de la región dependen de la protección militar externa, pero su estabilidad económica descansa en la seguridad de las rutas energéticas. Lo que está en juego es más profundo: Medio Oriente sigue siendo el punto donde confluyen rivalidades regionales, intereses energéticos y estrategias de las grandes potencias. La voz del Papa León XIV ha advertido sobre una “espiral de violencia” y un posible “abismo irreparable”.
Source: La Republica March 26, 2026 09:29 UTC