Desde la antigua cultura maya, la apicultura representa una actividad sagrada en la península de Yucatán. Aquí podemos observar uno de los problemas cuantitativos: el censo de colmenas que se maneja es muy lejano a la realidad. El motivo es la profunda desconfianza que hay hacia las organizaciones ganaderas, que son las encargadas de los registros. Una de las principales exigencias del apicultor es contar con una secretaría o subsecretaría específica para meliponicultura y apicultura. En 2019, el entonces presidente AMLO, desde Temozón, Yucatán, prometió una planta de proceso para los apicultores de Yucatán, misma que no se concretó.
Source: Diario de Yucatán April 07, 2026 17:04 UTC