También establece procedimientos para hacer investigaciones preliminares cuando el acusado es un obispo, cardenal o superior religioso, informó Excelsior. Se trata de una nueva iniciativa de Francisco para responder al estallido global de escándalos por abusos sexuales e intentos de cubrirlos, que ha devastado la credibilidad de la cúpula de la Iglesia católica y de su propio pontificado. La ley convierte a los 415,000 sacerdotes católicos y 660,000 religiosas del mundo en informantes obligados. Si se aplica en su totalidad, el Vaticano podría ver un alud de denuncias de abusos y ocultaciones en los próximos años. Hasta ahora, la decisión sobre si denunciar estos casos se dejaba a la conciencia de sacerdotes y monjas.
Source: Ríodoce May 09, 2019 14:15 UTC