Trump quiere quedarse con el control del continente americano, que visualiza como la esfera natural de influencia de su país, sacando a los chinos y rusos de la región. En el continente no quiere Estados soberanos, sino “Estados clientes”, es decir, países que trabajen para los intereses de Washington. Aquí sólo mis chicharrones truenan. Lo que hay es realpolitik bismarckiana que prioriza los intereses nacionales de Estados Unidos sobre cualquier idealismo, moral o ideología. Ya sabemos lo que pretende Trump: que sólo sus chicharrones truenen.
Source: Excélsior January 13, 2026 14:40 UTC