En Iztapalapa no todo es violencia y falta de agua, hay ciertos días en los que sus habitantes forman un solo corazón para participar de diferentes formas en la Representación de la Pasión y Muerte de Cristo, lo cual les da identidad, orgullo y fe. El asfalto escupe oleadas de calor, con una temperatura de 30 grados centígrados en las calles por donde quienes participan en la 176 Representación de la Pasión y Muerte de Cristo, los vecinos han colocado en sus terrazas y azoteas sillas y sombrillas para observar las actividades de este Jueves Santo. Son muchos caballos, quizá unos 200, dice la orgullosa mamá de Jesús, que empezó a participar en la representación desde los cuatro años de edad, incluso desde enero el niño comienza a mirar con emoción videos en YouTube para comenzar a empaparse del tema. Sin querer decir su nombre, una mujer policía permanece recta y estoica en el templete en el que se realizará la representación de los pasajes bíblicos, llegó desde la mañana, tiene la indicación de no moverse a menos que pase algo. Con el uniforme de manga larga, lentes negros y a pleno rayo de Sol, la uniformada sonríe con resignación, sabe qué pasará de pie hasta bien entrada la noche pero no le importa, porque es su trabajo, explicó.
Source: El Universal April 19, 2019 00:22 UTC