Salazar Albornoz advirtió que la operación emprendida por Estados Unidos la madrugada del 3 de enero es cuestionable al no tratarse de un acto de “legítima defensa”, ya que Venezuela no había emprendido ningún ataque armado que justificara estos hechos. Además, se realizó sin autorización colectiva del Consejo de Seguridad de la ONU, integrado por China, Francia, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos. La académica añadió que Estados Unidos no es parte de este Estatuto y ni siquiera reconoce la jurisdicción de la CPI sobre sus propios ciudadanos. Salazar Albornoz lamentó lo que calificó como una narrativa en los medios de comunicación que señalaría que en este caso “quienes estamos identificando las violaciones al derecho internacional estaríamos apoyando al régimen dictatorial”. Y aún si hubieran existido posibles violaciones a derechos humanos en Venezuela, advirtió Virdzhiniya Petrova Georgieva, un ataque como el ocurrido el 3 de enero en Caracas había tenido que ser precedido por una investigación internacional: “No es posible por meros indicios realizar una intervención militar”.
Source: La Jornada January 15, 2026 02:51 UTC