El confinamiento a causa del Covid-19 llevó a Rubí Huertas a un severo cuadro clínico de depresión. Afuera siento que si toco algo o me acerco micho a alguien me voy a infectar”, cuenta. “Al principio tenía terror y ahora es sólo miedo. Sólo me siento a gusto y seguro en casa y si tenemos que estar así toda la vida, no me importa”. Todo eso que me hacía ‘feliz’ ya no existe y ahora, que comienzan a regularizarse la cosas, me da miedo hacerlo.
Source: La Jornada July 27, 2020 13:18 UTC