Este espacio está conformado por una sala, cocina, baño y una recámara, con una inversión de aproximadamente 120 mil pesos, de los cuales 60 mil se traducen en materiales y 60 mil en pago de mano de obra. Él, quien administró responsablemente el recurso por pérdida total que el gobierno federal le dio mediante dos tarjetas Bansefi, asegura que el apoyo sólo ayudó 50%, por lo que el restante se trata de sus ahorros. “Yo me gasté 30 mil de la tarjeta de mano de obra y puse otros 30 mil, en total pagué 60 mil en albañiles por tres meses. Debido a que la reconstrucción está en su apogeo, las calles de Juchitán están colapsadas y obstruidas con la tierra, los escombros, la arena y otros materiales. La demolición se dio en el 50% del total de las viviendas, etapa que ya concluyó, aunque en muchos casos los escombros aún permanecen en la vía pública.
Source: El Universal March 05, 2018 11:32 UTC