De la corrupción venimos, en la corrupción estamos y todo parece indicar que en la corrupción seguiremos. La lucha contra la corrupción fue la bandera que ayudó a López Obrador a llegar al poder, de hecho, la sigue enarbolando a la menor oportunidad, presumiendo que en su Gobierno eso se acabó, que quedó atrás. Sigue la corrupción a todos niveles, pero ahora a todos niveles se niega. Tal parece que no puede haber político pobre. Hoy, el objetivo a tener bajo la López ya no es López Obrador, es su gente, que está haciendo un gran negocio a costas de “la causa”.
Source: EL Informador October 08, 2020 11:15 UTC