Días antes, la noche del 26 de septiembre, Aldo Gutiérrez Solano había sido impactado por un balazo en la cabeza. Es un infarto cerebral, lo cual quiere decir que, prácticamente, 65% del cerebro de Aldo no funciona. Por ejemplo, si usted le aprieta el esternón, reacciona. Si usted le roza su cara, tiene una reacción de defensa. El resultado fue que 43 estudiantes fueron víctimas de desaparición forzada, tres más fueron asesinados, y Aldo… quedó como quedó.
Source: Milenio September 30, 2019 07:18 UTC