Bolsonaro reforzó así el discurso de polarización y sumó una nueva polémica a los desencuentros en sus cinco meses y medio al frente del Ejecutivo. Un día después de las masivas protestas, el vicepresidente de Brasil, general Hamilton Mourao, opinó que no desestabilizan al Gobierno. Bolsonaro, de 68 años, se ha visto cercado por diversos conatos de crisis, algunos alimentados por él y sus hijos a través de las redes sociales. Los problemas del presidente incluso se han traslado a su esfera personal, ya que uno de sus hijos, el senador Flavio Bolsonaro, tiene sospechas de blanqueo de capital. Según la revista Veja, el mayor del clan Bolsonaro, Flavio, habría invertido 9 millones de reales (2,2 millones de dólares) en transacciones inmobiliarias sospechosas cuando era diputado por Río.
Source: La Republica May 18, 2019 07:30 UTC