Extraña demasiado que ante el grito que hace una semana, por la madrugada, sus legisladores propinaron contra el diputado Ariel Juárez, de Morena, utilizara una defensa tan boba: No gritaron “puto”, gritaron “bruto”. Morena incluso, pidió y apoyó borrar del diario de los debates las alusiones de Juárez, hasta el mismo partido reconocía que su legislador había metido la pata y los diputados del PRI también lo hicieron, se equivocaron y terminaron cabreados, ni modo, el que se enoja, pierde. Mirar a la ciudadanía y al electorado como estúpido es la peor estrategia de comunicación que pueda existir, ¿quién les cree? Dudo incluso que los mismos priístas avalen el argumento, la oposición los hace trizas y quedan en ridículo. Pero lo más jodido es el ambiente de fondo: los legisladores de Morena dicen, literal, que los priístas se habían burlado de una diputada que traía un vestido que no les gustó, que un legislador se puso a cantar y… no, no es el arrabal, es San Lázaro.
Source: El Universal November 16, 2017 08:03 UTC